Boletin de asuntos familiares - Septiembre de 2009
Los niños siempre embromarán
Por Sheila Gains, Agente de la Extensión de Ciencias para la Familia y el Consumidor, Condado de Arapahoe
¿Quién no ha hecho o recibido una broma pesada? Tal parece que el hacer bromas es un evento regular entre los niños de edad escolar. El problema se amplía algunas veces cuando las bromas son extremadamente personales, ofensivas o persistentes hasta el fastidio. Los niños pueden aprender formas sobre cómo detener el embromar y el dolor sentimental que esta acción pueda causar.
Los niños necesitan saber que el embromar es un hecho de la vida, pero que ellos pueden elegir cómo reaccionar ante dicha situación. Recientemente tranquilizaba a mi hija, quien estaba molesta porque había sido el blanco de una broma hecha por otro estudiante, diciéndole que yo también había sido embromada cuando era niña. Me habían hecho bromas porque era la niña más alta en el primer año. Después, fui fastidiada cuando empecé a usar lentes en el tercer año. Y, por supuesto, existieron varias alteraciones, tontas y molestas, a mi nombre y apellido. Ayúdeles a los niños a entender que los embromadores siempre encuentran algo para fastidiarlos, así que el aprender cómo enfrentar estas situaciones es de mucha utilidad.
Ayúdeles a los niños a entender que existe una diferencia entre las bromas bien i n t e n c i o n a d a s , “cariñosas”, ‘Bien, Michael Jordan, veamos si puedes parar esta canasta’, “bromas de apoyo”, ‘Apúrese mi buen caracolito’, y las bromas que son utilizadas para humillar y causar miedo, lo cual es llamado intimidación.
Cuando los niños son embromados, por lo general caen en el hábito de sentirse heridos, enojados y/o víctimas. Asi que, ¿Qué es lo que un niño tiene que hacer? Los niños deben ser animados a hablar con un adulto de confianza para que, entre los dos, realicen una tormenta de ideas para encontrar una que pueda funcionar en su situación específica.¿De qué manera pudieran ellos evitar que una broma pesada los moleste tanto? ¿Qué es lo que pudieran hacer para que la conducta del bromista se detenga? Esta es una excelente estrategia para enfrentar la mayoría de los problemas y dificultades de la vida, ya sea uno un niño o un adulto.
He aquí algunas ideas:
- Ignora el embromamiento, pretendiendo no oir el comentario. (El que ofende podría aburrirse y dejar de hablar)
- Cambia el tema.
- Evita jugar por un rato con y por donde se encuentre el embromeador.
- Trata de encontrar una buena réplica. (Una respuestra verbal con la intención de embromar al que fastidia en espera que éste/a deje de hacerlo). “David, si tanto te gusta mi diadema, la que continúas quitándome, yo podría darte una”.
- Usa lenguaje corporal para demostrar desaprobación.
- Pídele al que te fastidia que se detenga. (El embromeador podría no saber cuánto te molestan sus bromas.)
- Pídeles a tus amigos que te ayuden o dile al que te ofende que ustedes no piensan que sus bromas son divertidas. (Muchas escuelas llaman a esto la mayoría humanitaria.)
- Pídele su ayuda a un adulto. Si un maestro o monitoreador en el patio de juego se da cuenta de las pesadas bromas, ellos pudieran estar al pendiente e intervenir antes que las bromas vayan más allá de lo permitido. Siempre infórmale a un adulto si las pesadas bromas son humillantes, peligrosas o crueles. Este tipo de conducta debe ser tratado de manera diferente y antes que los niños sientan que están al borde de su paciencia.
Si a su hijo/a le gusta embromar hasta llegar al fastidio, hable con ellos acerca de los diferentes tipos de embromar y qué tan molesto puede llegar a ser. Las bromas que llegan a fastidiar no sólo molestan a los que reciben este tipo de burla, sino que también les afecta a los que se burlan, ya que esto les niega la oportunidad de tener nuevas amistades futuras con otros que experimentan o presencian las burlas.
Recursos adicionales para niños:
- “El niño nuevo” (The Brand New Kid), por Katherine Couric
- “Alatorcida” (Crickwing), por Janell Cannon
- “El béisbol nos salvó” (Baseball Saved Us), por Ken Mochizuki
Bocadillos para después de la escuela que lo niños pueden preparar
Pudín de calabaza
Ingredientes:
- 1 lata (425 gr / 15 onzas) de calabaza
- ½ cucharadita de especia de calabaza
- 1 ½ tazas de leche baja en grasa
- 1 paquete (100 gr / 3,5 onzas) de pudín instantáneo de vainilla
Direcciones:
- Lavarse la manos.
- En un tazón grande, mezclar juntas la calabaza y la especia de calabaza con una cuchara.
- Lentamente añadir y batir la leche hasta que se mezcle bien.
- Añadir el pudín instantáneo y batir lentamente por, más o menos, un minuto, hasta que espese.
- Refrigerar hasta que se vaya a servir.
Envueltos de plátano
Ingredientes:
- 2 ó 3 cucharadas de mantequilla de cacahuate
- 1 (20 cm) tortilla de harina
- 1 plátano entero
Direcciones:
- Lavarse las manos.
- Untar la mantequilla de cacahuate en un lado de la tortilla.
- Pelar el plátano y enrrollarlo ajustadamente en la tortilla.
- Se lo puede rebanar o servirlo entero.
Recetas de: Kids a Cookin, KState Research & Extension Family Nutrition Program, www.Kidsacooking.ksu.edu (Sitio bilingüe, inglés/español)
