Boletin de asuntos familiares - Enero de 2007
El Ser Organizado Nos Lleva al Éxito
Sheila Gains, Colorado State University Extension - Condado de Arapahoe
¿Ha visto alguna vez a un niño que no puede encontrar los calcetines que tiene en las manos, o uno que sabe exactamente dónde van las cosas en su cuarto y las pone ahí? La personalidad y forma de organización de cada niño es diferente, pero, algunas habilidades b!sicas pueden ayudar al niño a mejorar la forma de organizarse; habilidades que le ayudar!n grandemente en la escuela.
Ese es el mensaje generado por investigadores del Centro de Estudios Infantiles de la Universidad de Nueva York (NYU, por las siglas de su nombre en inglés). Las respuestas a cuestionarios de 180 maestros detallando las técnicas de organización de m!s de 900 estudiantes de tercer a octavo grado fueron estudiadas para desarrollar métodos para enseñar habilidades de organización a los niños.
La enseñanza de habilidades de organización a los niños puede ayudarlos a sentirse en control, a darles un sentimiento de éxito y les ayudar! a sobresalir en la escuela. Si usted empieza cuando ellos son pequeños, estas importantes habilidades estar!n ya fijadas para cuando las tareas se incrementen y sean m!s complejas; pero, nunca es tarde para aprender y desarrollar nuevas habilidades de organización. De hecho, los adultos siempre buscan nuevas maneras para estar organizados, tal y como se demuestra por el incremento de negocios que se enfocan en la venta de productos y servicios para organizar nuestras cosas y nuestro tiempo.
El estudio de NYU se enfoca en enseñarles a los niños algunas técnicas para manejar tres aspectos de su vida escolar: los materiales, tales como papel, l!pices y libros necesarios para hacer sus tareas escolares; su tiempo, para completar sus tareas; y, para planear sus acciones para poder lograr los objetivos de aprendizaje. Los investigadores reportan que los educadores creen que los niños con buenas habilidades de organización aprenden m!s de la escuela y, adem!s, los padres reportan menos estrés cuando ayudan a sus hijos cuando los niños saben estar organizados.
He aquí algunos consejos pr!cticos para los padres que quieran mejorar las habilidades de organización de sus niños, producto del trabajo de Richard Gallagher, doctor en Filosofía, y por los empleados del Centro de Estudios Infantiles de NYU:
Asegúrese de que su niño sepa qué hacer y cu!ndo hacerlo. Provea una forma confiable de listar tareas, asignaciones y fechas de vencimiento. (Una simple libreta que el niño lleve consigo en todo momento es todo lo que se necesita.)
Provea un portapapeles con o sin argollas para que su niño guarde y transporte sus papeles de y a la escuela. Insístale al niño que use el portapapeles en lugar de poner dichos papeles en sus libros o en su mochila.
Revise regularmente las tareas con su hijo. Por cada tarea, pídale al niño que identifique y reuna todos los materiales necesarios tales como libros, papeles y l!pices. Pregúntele al niño la fecha para entregar la tarea y pídale, o ayúdelo, que marque la fecha en el calendario.
Organize un lugar diseñado específicamente para que el niño haga sus tareas. Coloque en ese lugar los artículos escolares necesarios y pregúntele al niño si otras cosas son necesarias. Asegúrese que el lugar esté libre de distracciones.
Ayude al niño a guardar todos los materiales escolares cuando haya terminado la tarea y a poner las asignaciones en el portapapeles, y éste en la mochila para que todo esté preparado para el próximo día. Pregúntele al niño si hay otras cosas necesarias para el siguiente día escolar. El hacer esto la noche anterior evita tener problemas y prisas durante la mañana siguiente.
Ayude a su hijo a encontrar una hora adecuada para estudiar y terminar sus tareas diarias. Es posible variar la hora de acuerdo con las actividades extracurriculares diarias. La discusión sobre cómo organizar el tiempo y programar actividades puede ayudar a los niños a desarrollar habilidades de organización.
Para cuando el niño tenga que realizar proyectos mayores, pídale al niño que piense acerca de y liste los pasos necesarios para completar el proyecto. Este proceso ayuda al niño a desarrollar su habilidad de planear para el futuro.
Alabe y recompense a su hijo por usar estas habilidades. No asuma que las nuevas conductas se fijen. Éstas necesitan ser enseñadas, practicadas y reforzadas para que ellas se puedan volver rutinas. Su participación, interés y demostración de las conductas le mostrar! al niño qué tanta importancia le da usted a la planeación y preparación para el futuro.
Para mayores detalles sobre este estudio, visite el sitio del Centro de Estudios Infantiles de la Universidad de NY (sitio en inglés).
Pruebas Nutritivas
- Pan - para usar la palabra "pan" en el nombre, el producto de una panadería debe de pesar media libra después de enfriarse. Cualquier producto por debajo de media libra es un "panecillo" o "bollo".
- Chili - Lo que se conoce como "chili con carne" no debe contener menos del 40 por ciento de carne. El chili con carne con frijoles debe contener, al menos, 25 por ciento de carne. Nueces mixtas - La mezcla debe contener al menos cuatro diferentes tipos de nueces, tales como almendras, anacardos, pacanas o nuez de nogal. Si la mezcla contiene m!s del 50 por ciento de cacahuates, eso debe de ser indicado en las etiquetas.
- Nueces mixtas - La mezcla debe contener al menos cuatro diferentes tipos de nueces, tales como almendras, anacardos, pacanas o nuez de nogal. Si la mezcJa contiene mas del 50 por ciento de cacahuates, eso de be de ser indicado en las etiquetas.
- Espagueti con albóndigas - tienen que contener no menos del 12 por ciento de carne.
Anime a los Niños a Probar Nuevos Alimentos
Los niños de entre los 18 a los 24 meses de edad pueden empezar a rechazar probar alimentos nuevos o, inclusive, alimentos previamente aceptados. Esta situación puede durar hasta los cinco años de edad y coincide con la época cuando los niños empiezan a explorar su mundo y sus límites. Por suerte, sus preferencias cambian y es posible persuadirlos a probar nuevos alimentos ofreciéndoselos regularmente y anim!ndolos a "probarlos". Algunos estudios demuestran que unas 8-10 exposiciones al nuevo alimento son necesarias para que los niños la acepten.
Es importante animar a los niños a que se coman los alimentos en la mesa sin forzarlos, ya que, de lo contrario, sería un desastre. Podría crearse un problema de poder y todos podrían llegar a enojarse. Generalmente, los niños quieren estar en control de lo que se llevan a la boca y al estómago. Ofreciéndoles opciones (siempre y cuando sean saludables) podría cre!rseles un sentimiento de control. El objetivo último es ofrecerles a los niños los nuevos alimentos regularmente en compañía de alimentos familiares para animarlos a probar aquellos.
